Mario Silva volvió a quejarse públicamente este fin de semana por la crisis financiera que atraviesa su programa, mientras denunciaba que usuarios utilizan plataformas de pago como PayPal y pago móvil para burlarse de su situación económica y enviarle mensajes ofensivos.
Durante una transmisión de su show, Silva calificó de “infames” y “miserables” a quienes le envían comentarios irónicos junto a pequeñas transferencias económicas. “Gente que utiliza la plataforma, no manda nada, ‘ahí tienes, pa’ tus arepitas’”, expresó el conductor oficialista, visiblemente molesto mientras insistía en que el “odio” contra el chavismo no habría sido generado por la propia revolución bolivariana.
El operador mediático de la cúpula chavista también aprovechó para insistir en el discurso oficial sobre la supuesta “garantía de paz” que representa el chavismo. “Los únicos que garantizan la paz en este país es la Revolución Bolivariana”, afirmó Silva, mientras relataba episodios de insultos y amenazas recibidas supuestamente después del 28 de julio de 2024.
Asimismo, Silva volvió a evidenciar las tensiones internas dentro del aparato propagandístico del régimen al lanzar comentarios sobre el Ministerio de Comunicación e Información (MINCI) y cuestionar el uso del término “Presidenta de la República” para referirse a Delcy Rodríguez. “Es ‘Presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela’”, insistió el chavista, en un momento donde sectores oficialistas muestran creciente incomodidad frente al posicionamiento internacional de la sucesora de Nicolás Maduro.
Las declaraciones de Silva ocurren pocos días después de admitir públicamente que atraviesa graves problemas económicos para mantener su estudio y sus transmisiones, asegurando incluso que no tendría “ni un centavo” para continuar operando. Sus palabras desataron una ola de burlas en redes sociales, especialmente entre usuarios que recordaron los años en los que el conductor defendió agresivamente al chavismo mientras Venezuela se hundía en la peor crisis económica de su historia.
La situación también expuso el deterioro de varias figuras históricas del aparato comunicacional oficialista, muchas de las cuales perdieron respaldo político y financiero dentro de la propia cúpula chavista.