El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, declaró este miércoles que su país no se rendirá ante ningún ataque contra su dignidad, independencia o integridad territorial.
En una ceremonia en memoria del fallecido líder de la Revolución islámica, el ayatolá Alí Jameneí, el mandatario afirmó que los adversarios de Teherán calcularon mal al pensar que las presiones podrían quebrar rápidamente la voluntad del pueblo iraní.
«Es imposible obligar a un país a rendirse mediante aviones y bombardeos», aseveró el jefe de Estado, y recalcó que «no lograron forzar la rendición de Gaza, por pequeña que sea, tras tres años, y no podrán obligar a Irán a rendirse. Irán es, sin duda, un país que no se rinde».
Pezeshkian destacó que la presencia del pueblo demostró que el capital social de la nación persa sigue siendo una garantía para su seguridad y progreso.
Además, ratificó el compromiso de proteger los intereses nacionales, preservar la dignidad del país y reducir las tensiones.
Amenazar infraestructuras críticas es señal de desesperación
A través de su cuenta en la red social X, el presidente Pezeshkian también condenó las amenazas de Estados Unidos e Israel de atacar las infraestructuras vitales del país, calificándolas como una «señal de desesperación».
«Las infraestructuras críticas son las arterias de la vida de la población. Amenazar con atacarlas, desde las redes de transporte hasta la industria eléctrica y del agua, no es una muestra de poder, sino una señal de desesperación ante la voluntad de una nación», denunció.
Asimismo, manifestó que Irán, apoyándose en el conocimiento y la capacidad de sus expertos, así como en la unidad y la solidaridad nacional, seguirá firme ante cualquier presión o amenaza.
En esta jornada, el mandatario estadounidense, Donald Trump, afirmó que preparaba nuevos ataques contra Irán, después de advertir que Teherán había tardado demasiado en negociar un acuerdo de paz y «tendrá que pagar el precio».
En la víspera, el Comando Central de EEUU (Centcom) confirmó un ataque contra Irán tras el derribo de uno de sus helicópteros, calificando su ofensiva como supuestas acciones de autodefensa.
En respuesta, Irán lanzó un ataque contra la Quinta Flota de Washington en Baréin, así como contra varias de sus bases en la región, según el Cuartel Central Jatam al-Anbia.