Roxymar García
Acariciar a los perros es una manera de manifestar afecto y fortalecer la relación entre los dueños y sus mascotas.
Hay zonas específicas que ayudan a contribuir con la relajación de los peludos, como lo son: detrás de las orejas, en la coronilla, debajo de la barbilla y en el área abdominal. Ahora bien, si la mascota se encuentra en una posición tensa o tiene las orejas hacia atrás, lo recomendable es no molestarla para evitar que tenga una reacción agresiva.
Los perros suelen reaccionar de manera más receptiva cuando las caricias están acompañadas de un tono de voz cálido, lo cual puede ayudar a darle más confianza.
Hay que tomar en cuenta que cada animal es distinto y presentará gustos particulares, de acuerdo con su personalidad, lo recomendable es interpretar su lenguaje corporal para así evitar incomodarlo. Por ejemplo si mueve su cola es señal de que está contento y acepta la caricia.
En el caso de la zona abdominal, hay que tener cuidado, pues los perros suelen ser más sensibles en esta área, por lo que se recomienda iniciar el acercamiento poco a poco, desde los costados.