La nueva Defensora del Pueblo, Eglée González Lobato , anunció que su gestión se centrará en la «humanización» del sistema penitenciario y la creación de un Observatorio de Conflictos para mediar en las manifestaciones públicas, bajo una premisa que equilibra la garantía de los derechos humanos con el respeto a los deberes ciudadanos.
Estas declaraciones fueron emitidas durante una entrevista exclusiva concedida al programa Abriendo Puertas , transmitida por la señal de Venevisión , donde la funcionaria comentó sobre los desafíos de su recién iniciada gestión frente al Poder Ciudadano.
A diez días de su designación por la Asamblea Nacional, la abogada ucevista enfatizó que su prioridad será la construcción de confianza y la «apertura de puertas» de la institución hacia la ciudadanía.
González Lobato abordó la coyuntura política de su nombramiento, señalando que, aunque no hubo unanimidad, su objetivo es que los resultados de su gestión beneficien a todos los venezolanos, independientemente de las posturas políticas iniciales.
Una agenda marcada por los derechos, no por los temas
La Defensora fue enfática al definir el enfoque que dará a su mandato: «No es el tema el que pone la agenda, son los derechos lo que pone la agenda», afirmó. Bajo esta premisa, subrayó que la Defensoría debe estar presente donde exista vulneración, priorizando a los sectores más críticos del territorio nacional.
«Yo defendiendo los Derechos Humanos, pero hay deberes también para respetar los derechos del otro. La Defensoría defiende frente a los abusos de cualquier autoridad», sentenció González Lobato, haciendo un llamado a la igualdad ante la ley.
Sobre el proceso que se está siguiendo con la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática y el vencimiento del lapso de trabajo de la comisión, señaló: «La realidad no se está escondiendo ni se está evadiendo. Y a la sociedad hay que hablarle con la verdad y decir: ‘Mira, estos son los casos que pudieran tener complicaciones o que todavía se
mantienen sin resolver’, y entiendo que hay disposición para responderlo. Yo diría que ahora a esos esfuerzos se suma la Defensoría, bueno, deberíamos tener propuestas».
Atención a los reos y sus familiares
Sobre la situación del sistema penitenciario, la funcionaria adelantada que planea realizar visitas técnicas a las cárceles de todo el país para impulsar un proyecto de humanización que incluya tanto a los privados de libertad como a sus familiares. Aclaró que su visión no es mediática: «No estoy para que me tomen una foto; estoy para ofrecer propuestas coordinadas con las diferentes dependencias».
Asimismo, propuso la creación de un Observatorio de Conflictos dentro de la institución, inspirado en modelos como el de Colombia, que funcione como un sistema de alertas tempranas para mediar en manifestaciones y protestas, garantizando que el derecho a la marcha se ejerza sin violencia y bajo acuerdos entre las partes.
Revisión técnica de normas y libertad de expresión
En materia legislativa, González Lobato se mostró abierta a realizar revisiones técnicas de normas como la Ley contra el Odio y la Ley Libertador Simón Bolívar. «Hay que mirar cuáles han sido los resultados, cuáles han sido los casos que se han generado allí; pero como te digo, ese planteamiento –cuando se haga formalmente- es porque es un planteamiento que ha sido conversado, que ha sido hablado, porque hay que trabajar los casos. (…) Puedo dar razón para que haya un ajuste técnico de ese tipo de norma», explicó, evitando crear falsas expectativas sobre decisiones que no dependen exclusivamente de su despacho.
En cuanto a la libertad de expresión, la defensora la calificó como un pilar fundamental para alcanzar una «democracia plena». Aseguró que el momento histórico del país reclama responsabilidad, diálogo y la capacidad de encauzar los conflictos a través de normas claras.
Al cierre de la entrevista, Eglée González Lobato reafirmó su independencia y su compromiso con la mediación. «La gente no espera discursos, espera acciones. Soy militante del diálogo, de la conciliación y los acuerdos; y siento a mi país», concluyó, prometiendo una gestión de «objetivos progresivos» orientada a mejorar la calidad de vida cotidiana del venezolano.