Abogado Pollack: usted no entra en una sala de justicia ordinaria a defender al presidente Maduro, sino al epicentro de una guerra asimétrica global.
Venezuela palpita en dos frentes: el Esequibo y su tribunal. Lo que se debate en Nueva York no es un expediente criminal; es el juicio sumario contra la dignidad y la autodeterminación de los pueblos del mundo, expresada en la integridad de la Matria, encarnada en la resistencia de Nicolás y Cilia.
Venezuela rechaza a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el Esequibo porque no reconoce jueces impuestos sobre controversias soberanas. De igual forma, el tribunal de Hellerstein es incompetente bajo la Doctrina Underhill, pues un juez de distrito no puede juzgar actos de un Soberano.
El 11 de mayo de 2026, la confesión de Trump sobre el control de “40 millardos de dólares” en crudo activó la Doctrina de Persecución Vindicativa (U.S. v. Armstrong): si el Estado usa la ley como pretexto para la política exterior y beneficio económico, el proceso queda viciado.
La Fiscalía ha burlado las enmiendas 4.ª, 5.ª y 6.ª, invadiendo la geointimidad del acusado y ocultando la carta del 6 de septiembre de 2025. Violaciones de la doctrina Brady: cuando se engaña al tribunal al estigmatizar a quien, con voluntad de paz, propuso a Trump un diálogo directo y una alianza de trabajo.
Que Trump publique un mapa de Venezuela en el que amputa el Esequibo y lo entrega a una bandera extranjera no es un descuido: es la firma del invasor en el cuerpo del delito, que delata una conducta gubernamental indignante (U.S. v. Toscanino) y su vocación colonialista.
Usted debe contraatacar con la introducción inmediata de la moción ómnibus. La admisión presidencial del 1 de mayo, reconociendo que están “construyendo el caso” hoy, prueba la falta de causa probable al momento de agresión militar y el secuestro en enero de 2026, viciando el proceso bajo el precedente Franks v. Delaware. Al igual que el Laudo de 1899 fue un despojo, este proceso busca normalizar el estatus de prisionero de guerra de un mandatario que no se rindió.
Abogado Pollack, la audiencia del 30 de junio es la cuenta regresiva. Defienda a Nicolás y Cilia como quien defiende el mapa completo de Venezuela. Denuncie este fraude que pretende legalizar el despojo de nuestra soberanía. Impida que este tribunal se convierta en la escribanía de un despojo territorial, económico y político”.