China y Pakistán proponen plan de cinco puntos para lograr la paz en Irán

China y Pakistán proponen plan de cinco puntos para lograr la paz en Irán

Los gobiernos de China y Pakistán anunciaron una estrecha coordinación diplomática para promover una iniciativa de paz de cinco puntos, diseñada con el objetivo fundamental de detener la guerra contra Irán. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores pakistaní, Tahir Andrabi, confirmó este viernes que ambos países mantienen un trabajo conjunto constante respecto al conflicto que afecta al Asia Occidental y al Golfo Pérsico.

Esta colaboración busca articular una salida negociada que ponga fin a las hostilidades y restablezca la estabilidad en la región. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, abordará esta hoja de ruta durante su visita oficial a China, programada del 23 al 26 de mayo.

Durante este encuentro, los mandatarios evaluarán las vías para alcanzar un cese definitivo de los enfrentamientos. Por su parte, el gobierno chino reafirmó su respaldo a los esfuerzos diplomáticos que lidera Islamabad, consolidándose como un aliado estratégico esencial en la mediación de un conflicto que inició a finales de febrero.

Los pilares de la propuesta de paz

La iniciativa conjunta exige el cumplimiento de cinco ejes fundamentales para garantizar una resolución duradera. El plan demanda la implementación inmediata de un alto el fuego, la apertura de canales de diálogo, la protección garantizada de las instalaciones civiles y nucleares, la seguridad en la navegación por el estrecho de Ormuz y el estricto respeto a la Carta de las Naciones Unidas.

Este marco busca equilibrar las preocupaciones de seguridad con el respeto a la soberanía de las naciones involucradas. En el marco de estas gestiones, el ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, se reunió en Irán con el ministro de Exteriores, Seyed Abás Araqchi.

Ambos funcionarios revisaron las propuestas actuales para superar los puntos de desacuerdo que aún persisten entre Estados Unidos e Irán. Según reportes de la agencia Tasnim, estas conversaciones buscan superar el estancamiento derivado de las exigencias presentadas por Washington, las cuales Teherán considera maximalistas y contrarias a sus derechos soberanos.

La defensa de la soberanía frente a la presión externa

El gobierno iraní mantiene una postura firme al declarar que no renunciará a su derecho inalienable de enriquecer uranio. Asimismo, las autoridades de Teherán descartaron ceder el control sobre el estrecho de Ormuz, una ruta marítima de importancia vital por donde transita una quinta parte del petróleo mundial.

Esta vía permanece cerrada desde el inicio de las hostilidades, convirtiéndose en uno de los puntos críticos que la propuesta chino-pakistaní intenta desbloquear para aliviar la tensión global. A pesar de la entrada en vigor de un frágil alto el fuego el pasado 8 de abril, el proceso negociador enfrenta serios desafíos.

Mientras la diplomacia internacional busca consensos, el gobierno de Irán insiste en que cualquier solución debe reconocer sus derechos legítimos y garantizar la seguridad de sus fronteras. La mediación impulsada por China y Pakistán representa, hasta el momento, la vía más estructurada para intentar conciliar las exigencias de las partes y devolver la normalidad al flujo energético y político de la región.

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