¡Si deja que le lleven, después no se queje!

¡Si deja que le lleven, después no se queje!

Detrás de toda la gratificación inmediata con poco o sin ningún esfuerzo que brindan y prometen las innovaciones de los servicios sobre internet tales como: medios sociales y plataformas digitales con sus aplicaciones para el teletrabajo y  la educación; para la intermediación financiera y comercial; para el entretenimiento y las relaciones sociales; para la producción y las organizaciones, entre otras más, tienen,  a parte de la transferencia de valor oculta, aspecto tratado en anterior reflexión,  efectos en lo humano que aún no se evalúan, algunos patológicos, crónicos y complejos, otros más leves a nivel de hábitos, competencias, habilidades, destrezas, patrones de conductas y costumbres.

En esta dimensión de Realidad Alterna Global en Línea (RAGL), por ahora, se destina una quinta parte -33horas 27 minutos a la semana Digital 2026 Global Overview Report-  de nuestras vivencias/experiencias de lo real, la vida cotidiana en este espacio digital global del “no- lugar” muy propicio para el desarraigo de la pareja, familia, vecinos, comunidad, país.

Las implicaciones son sociales y psicológicas, incluso ontológicas, sin mencionar políticas, culturales y económicas.

La vida chatarra

Vivir cada vez con el menor esfuerzo, teniendo todo a la mano, en un ambiente confortable aclimatado, con servicio de delivery, con trabajo remoto, con un asistente virtual que cada vez va tomando el control de sus decisiones, pasando de asistente a director de su vida, con el potencial de ir abarcando incluso parte de su trabajo intelectual, con un vehículo autónomo que le llevé y le traiga,  con dispositivos de gimnasia pasiva que le mantiene tonificado los músculos, con los medios sociales para establecer y mantener los vínculos con familia y amigos, pero a distancia. ¿Esa forma de vida lleva a la felicidad?

Es cómo expandir el consumo de comida chatarra a la totalidad de la  vida, todo moldeado para estimular satisfacción, placer, confort pero sin importar si el satisfactor de necesidad o deseo es nutritivo o perjudicial para la salud, con sus efectos  ya no solo en el cuerpo sino ahora en la mente y el espíritu.

Aunque suene atractivo el objetivo de quien produce y oferta el servicio no es su bienestar sino maximizar la rentabilidad y productividad de la empresa.

Perder el foco del control

¿De qué se es responsable?  Cuánto bien haría hacerse esa pregunta con frecuencia a lo largo de la vida.

¿Usted no siente que se ha generalizado esa actitud del “yo no fuí” y “yo no estaba allí”?

La evasiva por medio de excusas para evitar asumir la responsabilidad de lo que se hace o deja de hacer. La responsabilidad ha dejado de ser un valor de nuestra sociedad. El otro o las circunstancias son la razón de la situación que vive en su trabajo, en su hogar, en la economía, en la política, en la sociedad, es la cultura de la víctima, toda la responsabilidad se deja al azar, al destino y a terceros. Esta actitud, de una vida sin responsabilidad ni compromiso se ha convertido en la regla, cuando éstas son acompañadas con la falta de solidaridad el efecto es terrible para la sociedad.

El error fortalece espiritual, emocional y cognitivamente  si es reconocido por quien lo comete, lo rectifica y continúa la marcha.

El flow o fluir no se puede confundir con la pasividad. La vida sin propósito pierde sentido, hay que tener estrategia incluso frente a lo contingente e imprevisible de la vida.

¿Quién y dónde se reconoce su valor como persona? Otro problemita actual es esa manía de hacer y ser para que sea el otro y los otros quienes validen, para satisfacer al otro, no solo en el trabajo sino hasta en lo personal. Complacer a los demás a costa de  sí mismo. Ello no solo afecta la autoestima y el control sino que lo anula como ser humano, usted termina siendo un simple objeto que se manipula, se utiliza y se desecha.

Usted se ha convertido en una mercancía, su máscara se convirtió en marca personal y usted en un producto de consumo a la venta, su foco ahora está en los mercados y sus relaciones sociales son con clientes, potenciales, suena a prostitución. Todo lo que se hace es para mejorar el currículum, el perfil, la mercancía. Todo usted se ha convertido en medio, dejó de ser auténtico o por lo menos de perseguir serlo.

La otra cara de la externalización

.-Marx trata el tema pero se refiere a él como  la alienación del trabajador, la sensación de éste al ver que el producto de su trabajo le es totalmente ajeno.

.-La escuela de Frankfurt, con Teodoro Adorno y Max Horkheimer también alertaron en la mitad del siglo XX  de la expansión de esta alienación, entendida como extrañamiento en los demás ámbitos de la vida cotidiana a través de la cultura, los medios de comunicación y el consumo.

.-También, Henri Lefrebre  retoma nuevamente el tema pero ahora lo eleva a nuestro hábitat, nos advierte cómo la ciudad también nos aliena, cómo nos distancia (tele) y nos ha llevado al extremo, cómo nos extraña de nuestro entorno, cosas y personas, una forma de segregación/alienación  a través del urbanismo, de allí el título de sus libros: El Derecho a la Ciudad y La Producción del espacio.

.-Hoy cuando se dice que está sociedad está perdiendo hasta el sentido a través del uso de las nuevas tecnologías con sus medios, plataformas y aplicaciones, se expande  esta alienación a todos los ámbitos del mundo de la vida -social y cultural-  y más allá, logrando hasta una deslocalización de nuestro mundo interior, el desplazamiento del control del “Yo” a una instancia externa difusa, oculta detrás de una jerga de racionalización  técnica instrumental. Una desconexión con la otra dimensión de la realidad, la Realidad Local Fuera de Línea (RLFL), amenazando hasta con perder el sentido de identidad y del ser ¿quién y qué se es?

Es la pérdida de autenticidad que nos alertaba un filósofo alemán de principios del siglo XX. Se trata de otra forma de colonización ahora global.

¿Qué hacer?

Por fortuna, el filósofo caraqueño  y educador de nuestro libertador, Simón Rodríguez, un siglo antes que el filósofo alemán mencionado, nos dió la clave: entre ayudarnos, entre juntarnos y la Toparquía, el poder creativo y colectivo en el territorio.

Se agregan dos acciones más: Salir de la Colonia (Vladimir Acosta) y Salir de la pantalla o de la dimensión de Realidad Alterna Global en Línea. Recuperar el espacio y la autenticidad.

Agregaría, sin entrar en detalle dos nuevas epistemologías del Sur: el pensamiento, la percepción y la interpretación situadas o aterrizadas, en el suelo y en la cultura local,  inspirada en los planteamiento de “estar siendo” del filósofo argentino  Rodolfo Kusch, y el conocer en la acción corporizada (enacción), un “conocer haciendo”, un “conocer habitando”,  del filósofo y biólogo chileno Francisco Varela.

Ver fuente