La ciudad de Barinas se convirtió, este martes, en el escenario de la movilización nacional «Venezuela Vuela Libre». Antes de caer la tarde, con un sol llanero, cientos de ciudadanos se volcaron a las calles para participar en la Peregrinación por la Paz y contra las Sanciones.
La jornada estuvo liderada por el primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, junto al gobernador del estado, Adán Chávez; la diputada Iris Valera y los alcaldes de los diferentes municipios.
La agenda inició a las 4:00 p.m. en el Hotel Mastranto Suite. Allí, sostuvieron un encuentro estratégico con el sector empresarial, productores locales, comerciantes, emprendedores y líderes religiosos.
El diálogo se centró en la unidad nacional como única vía para superar los efectos de las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Durante la reunión, se destacó la importancia de Barinas como motor agroindustrial del país. «Aquí está la fuerza que produce y la fe que resiste», expresó el productor de queso Wilson Aguilar.
El primer vicepresidente del PSUV enfatizó que el impacto de las sanciones internacionales sobre la población venezolana es un hecho irrefutable.
Según el alto funcionario, diversos sectores sociales han testimoniado cómo estas restricciones han condicionado el desarrollo del país, reafirmando la postura oficial que señala a las medidas externas como la causa principal de las dificultades económicas actuales.
Caravana tricolor
Luego de una inspección a la empresa Amanacú, se dio paso al estruendo de la caravana. Al caer la tarde, desde la sede de la Fundación del Niño en la Av. Codazzi, cientos de vehículos, motocicletas y camiones adornados con globos iniciaron su avance hacia el estadio Agustín Tovar, conocido como La Carolina, en pleno centro de la ciudad.
El trayecto por las diferentes calles fue un despliegue de algarabía popular, marcando la antesala a la movilización a pie. En el hospital Luis Razetti, sectores como Primero de Diciembre y varios puntos del centro de la ciudad se unieron a la actividad con pitos, banderas y pancartas.
Ya pasadas las 6:30 p.m., la caravana se transformó en una caminata hasta la calle Cedeño, donde se instaló la tarima central.
Al son de la música llanera se amenizó la espera y una hora después llegó la multitud, liderada por las autoridades, quienes compartieron con el pueblo barinés.
Tras una oración por Venezuela, el vicepresidente de la tolda roja, durante su intervención, reafirmó que la paz es el camino irreversible del país. Destacó la participación de los barineses y sobre todo de la juventud en esta convocatoria.
Rechazó la postura de algunos venezolanos, fuera del país, quienes aplauden y piden las sanciones contra su patria.
«Ningún venezolano debe ser opositor a su propia patria. Esta jornada nacional de peregrinación no es de la compañera Delcy, sino de toda Venezuela (…) En medio de la caravana veíamos en las casas negocios y esa es la gente que se quedó y le echó pierna y que trabaja por una Venezuela próspera y unida».
Además, el gobernador manifestó que Barinas demostró la unidad en pro de la paz.
«Estamos iniciando en Venezuela una nueva etapa, bajo una coyuntura muy difícil, pero consolidando una unidad verdadera (…) creemos en el respeto y el diálogo», expresó.