El cierre del Gobierno Federal de Estados Unidos, el más prolongado en la historia del país, ha comenzado a afectar operaciones en bases militares ubicadas en el extranjero.
Según reportes oficiales, al menos 2.000 trabajadores civiles en Europa han visto interrumpidos sus pagos desde que comenzó la paralización presupuestaria hace casi seis semanas.
En algunos casos, los gobiernos anfitriones han asumido temporalmente los costos laborales, mientras que, en otros, los empleados continúan trabajando sin remuneración.
Impacto en bases de Alemania, Italia y Portugal
En Alemania, el gobierno federal ha intervenido para cubrir los salarios de cerca de 11.000 empleados civiles que trabajan en instalaciones militares estadounidenses, incluyendo la Base Aérea de Ramstein, un centro estratégico para operaciones en Medio Oriente y África.
En Italia, más de 900 trabajadores en las bases de Aviano y Vicenza, y otros 400 en Livorno, no han recibido pagos desde el inicio del cierre. El sindicato local ha solicitado apoyo al gobierno italiano, mientras los empleados continúan asistiendo a sus puestos sin certeza sobre sus ingresos.
En Portugal, más de 360 trabajadores en la base de Lajes Field, en las Islas Azores, enfrentan una situación similar. El gobierno regional aprobó un préstamo bancario para cubrir los salarios de forma provisional, aunque aún no se ha definido el mecanismo de reembolso.
Contratos, vulnerabilidad y silencio oficial
La portavoz de las Fuerzas Aéreas de EE. UU. en Europa y África, Amber Kelly-Herard, explicó que los pagos a empleados locales dependen de acuerdos bilaterales con cada país. Durante el cierre, los trabajadores deben continuar cumpliendo sus contratos, aunque no se garantice el pago inmediato.
El Pentágono emitió una breve declaración reconociendo “las importantes contribuciones de los empleados nacionales locales”, pero no respondió preguntas sobre la interrupción de pagos ni ofreció detalles sobre medidas paliativas.
Cierre federal y consecuencias globales
El cierre del gobierno estadounidense comenzó tras el estancamiento legislativo en el Congreso sobre el presupuesto federal. Además de afectar agencias nacionales, ha tenido repercusiones en operaciones internacionales, incluyendo misiones diplomáticas, programas de cooperación y presencia militar en el extranjero.
Expertos advierten que los trabajadores contratistas son los más vulnerables, ya que sus contratos no siempre incluyen cláusulas de protección ante interrupciones presupuestarias. En países como España, el retraso en pagos fue resuelto con apoyo gubernamental, aunque no todos los Estados anfitriones han adoptado medidas similares.