En el marco de un despliegue nacional de la segunda fase de la peregrinación nacional, la presidenta encargada Delcy Rodríguez, visitó el corazón productivo del estado Anzoátegui, donde inspeccionó la planta Inveyuca. Durante el recorrido por este complejo —que opera bajo un modelo de alianza estratégica entre el Estado y el sector privado—, la mandataria informó que desde esta planta se genera el 70% del almidón que se utiliza en todo el territorio nacional, abarcando cientos de aplicaciones que incluyen los requerimientos de la producción petrolera.
La jefa de Estado encargada enfatizó que este logro forma parte de un sólido proceso de sustitución de importaciones, recordando que Anzoátegui también abastece el 70% del maní que se consume en el país y produce el 80% de las pastillas (medicamentos) del mercado nacional, «me dice el gobernador, son buenas noticias», dijo.
. «Cada producto debe tener un componente exportador. ¿Por qué? Porque eso va a generar más empleo, porque va a generar ingreso de divisas para el país. Entonces, esa fórmula virtuosa es lo que nosotros promovemos: que cada producto que se haga en Venezuela tenga un componente para la exportación», aseveró Rodríguez, detallando que esta política abarca desde la economía del conuco y los emprendimientos hasta la gran escala industrial.
De esta manera, instruyó el fortalecimiento del motor exportador no petrolero para consolidar un circuito virtuoso de desarrollo. «Y así vamos desde la economía del Conuco, desde la economía comunal, el emprendimiento, desde la industria que se promueva la exportación. ¿Y qué es exportación? Lleva el nombre de Hecho en Venezuela, gran orgullo. Nuestros productos, embajadores extraordinarios. Pero también Anzoátegui es un estado ganadero. Lo hemos visto, sabemos.La ganadería para la alimentación del pueblo, y que el pueblo venezolano tenga acceso a los productos, a los precios justos. Y en este proceso de precio, que nosotros garanticemos el consumo nacional», expresó.
Hay que sumar esfuerzos en rechazo a las sanciones
La presidenta (e) Rodríguez definió la peregrinación económica «como una acción espiritual, política y soberana» destinada a aglutinar las fuerzas vivas de la nación en rechazo directo a las medidas coercitivas unilaterales impuestas por ejes extranjeros.
«Nuestra peregrinación busca sumar esfuerzo; que cada venezolano y cada venezolana se una en un solo canto, en una sola oración, caminar juntos para exigir el cese de las sanciones contra Venezuela. Venezuela no se merece las sanciones. No hay derecho a que Venezuela esté sancionada, todo lo contrario. Venezuela tiene derecho al desarrollo, derecho al progreso, derecho al futuro», sentenció la presidenta encargada, quien instó a los trabajadores de la industria de hidrocarburos, campesinos, pescadores y productores agropecuarios a constituirse en defensores activos del legado histórico y la soberanía moral de la patria.