Andrés “El Gato” Galarraga dejó una huella imborrable en las Grandes Ligas. Su trayectoria abarcó 19 temporadas (1985-2004) con siete equipos, entre los que sobresalió Colorado en los años noventa, por su altísima producción ofensiva, pasando por su victoria personal al vencer el cáncer mientras vestía el uniforme de los Bravos de Atlanta y regresar en el 2000.
Dentro de su brillante campaña de 1996, en la que registró 47 bambinazos (récord de criollos para el momento) y 150 empujadas, tope de la Nacional, y el más alto registro para venezolanos en un año, slugger caraqueño logró dos hazaña inolvidables: remolcar quince carreras en dos juegos.
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El 4 de mayo, hace exactamente 30 años, ante Marlins, en Denver, consiguió su segundo encuentro de siete fletadas, después de haber logrado por primera vez esa marca el 25 de junio de 1995, en San Diego, mientras que a finales de junio, concretamente el día 27, rompió el récord con 8 rayitas llevadas al plato ante Dodgers en el Coors Field.
Galarraga fue el segundo de 15 bateadores de nuestro país que han impulsado por lo menos 7 carreras en un juego desde que “Chico” Carrasquel lo consiguió con Cleveland, hace 70 años, el 26 de abril de 1956, en Kansas City.
En un lapso de tres temporadas entre 1995 y 1997, Galarraga fue el artillero de más alta producción de todas las Grandes Ligas con 396 carreras remolcadas en 456 juegos, superando a toleteros de la talla de Albert Belle (390), Dante Bichette (387), Frank Thomas (370) y Tino Martínez (369).
Marca igualada
Wilmer Flores igualó la hazaña 29 años después, durante la campaña de 2025 con San Francisco. El 16 de mayo de ese año, Flores se fue de 5-3 con tres triples y ocho impulsadas ante los Atléticos, uniéndose a Galarraga como los únicos venezolanos en alcanzar dicha cifra.
Desde 1956 hasta 2025, un total de 15 criollos han logrado impulsar siete o más carreras en un juego. En este selecto grupo destacan el sucrense Ramón Hernández, el aragüeño Eduardo Escobar y el propio Galarraga como los únicos en repetir la gesta en más de una ocasión, con el caraqueño al frente de la lista con tres ocasiones.
Legado del “Big Cat”
La carrera de Andrés Galarraga es una de las más emblemáticas del deporte venezolano. En 8096 turnos al bate, conectó 2.333 indiscutibles, descargó un total de 399 bambinazos, 1.425 impulsadas y anotó 1.195, dejando una sólida línea ofensiva de .288/.347/.499 y un OPS de .846.
Actualmente, ocupa el segundo lugar histórico entre venezolanos en jonrones e impulsadas, solo superado por Miguel Cabrera (511 HR y 1.881 CI). Su palmarés incluye cinco Juegos de Estrellas, dos Guantes de Oro, dos Bates de Plata y un título de bateo obtenido en 1993 con promedio de .370.
Sin embargo, su momento más inspirador ocurrió en el año 2000. Tras perderse toda la temporada de 1999 debido a un linfoma no Hodgkins en la columna vertebral, el “Big Cat” regresó en el Día Inaugural ante sus antiguos compañeros de Colorado. En el séptimo capítulo, con el duelo empatado, Galarraga conectó un cuadrangular que rompió el celofán y encaminó la victoria de los Bravos 2-0. Fue un regreso por la puerta grande tras superar una de las enfermedades más temibles.
Su último juego en la Gran Carpa fue en 2004, a los 43 años, vistiendo el uniforme de los Angelinos de Los Ángeles, cerrando así un ciclo de 19 temporadas y siete equipos en el mejor beisbol del mundo.
Luego, de su paso por Atlanta el criollo fue bajando su producción y consistencia, pasando en 2001 por Texas y Gigantes de San Francisco. Posteriormente, en 2002 regresó a Montreal, para jugar con Expos, el conjunto con el que debutó y en 2003 regresó a San Francisco para jugar con los Gigantes hasta su retiro en California en 2004, con solo siete juegos.
Los inicios del “Big Cat”
Andrés Galarraga debutó en la campaña de 1985 con los Expos de Montreal, el 23 de agosto ante los Dodgers de Los Ángeles; en ese compromiso, el oriundo de la ciudad de Caracas se fue de 1-0. En esa zafra solo pudo pegar dos cuadrangulares y empujar cuatro en 24 compromisos.
Sin embargo, tuvo siete temporadas seguidas en la organización, con 906 hits en 3.374 turnos, 424 anotadas, 115 jonrones, 473 fletadas, para una línea ofensiva de .269/.328/.432 y un OPS de .760.
Galarraga también tuvo un paso efímero por los Cardenales de San Luis en 1992 cuando salió de Montreal, con diez estacazos de vuelta completa, 39 impulsadas y 38 anotadas en 95 juegos disputados con los “Pájaros Rojos”, con un bajo promedio de bateo de .243.
José Gregorio Nieves.