Este jueves 21 de mayo vamos a decir que se festejó el Día Mundial de la Diversidad Cultural, fecha y actos que, según se vean, traen dolor y también alegrías. Alegrías porque los pueblos, desde los centros urbanos hasta las aldeas que se preservan en sanador aislamiento, sienten el efecto purificador de sus luchas y sus esfuerzos por no dejar que nos arrebaten ni la memoria ni las formas que las sustentan. Dolor porque, cada vez más, Estados Unidos e Israel se centran en el intento de destrucción físico-material de la memoria de buena parte del mundo.
En Venezuela, donde tanto se ha hecho para visibilizar y preservar nuestros patrimonios, nos aprestamos a festejar este 2026, y esperamos que sea por todo lo alto, dos fechas nacionales asociadas a nuestra Diversidad Cultural.
1- El venidero 30 de octubre se cumplirán 80 años, redonditos de la creación de el Servicio de Investigaciones Folklóricas Nacionales (SIFN). Fue mediante el Decreto 430 del 30 de octubre de 1946, en el cual se le adscribió a la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación quedando bajo la dirección de Juan Liscano. Es una fecha para reflexionar en torno a lo alcanzado y las tareas que quedan por hacer. Muchas por cierto si abordamos la Diversidad Cultural que nos honra como pueblo.
2- Este 16 de agosto se cumplirán 20 años de la creación de la Fundación Centro de la Diversidad Cultural. Fue un Decreto, el 4.738 del presidente Hugo Chávez siendo adscrita al (ya teníamos) Ministerio de Cultura.
Promover el estudio, preservación y divulgación de las culturas tradicionales y ancestrales de Venezuela, accionar ante Unesco y fomentar el desarrollo de redes patrimoniales en todas las regiones del país no es concha de ajo. Es tarea ardua y debemos renovar los esfuerzos por visibilizar nuestras glorias. Nadie lo hará por nosotros.