El Gobierno de Francia informó este miércoles que el portaviones Charles de Gaulle se dirige al mar Rojo y al golfo de Adén como parte de los preparativos para una posible misión junto a Reino Unido en el estrecho de Ormuz.
En un comunicado, el Ministerio de las Fuerzas Armadas precisó que el grupo aeronaval cruzó el canal de Suez y se aproxima al sur del mar Rojo.
Además, indicó que el despliegue del grupo de combate tiene como fin contribuir a tranquilizar a los actores del comercio marítimo y para disponer de la capacidad necesaria ante una eventual iniciativa multinacional para reabrir el estrecho de Ormuz.
La cartera también detalló que se trata de una operación «independiente de las operaciones militares iniciadas en la región y complementaria al dispositivo de seguridad» existente.
El Charles de Gaulle recibió la orden de salir del Báltico el pasado 3 de marzo como parte de lo que Francia ha denominado una movilización «sin precedentes», que incluye ocho fragatas y dos buques anfibios de asalto de la clase Mistral.
Esto ocurre en medio del bloqueo naval que Estados Unidos mantiene a Irán tras la agresión lanzada el pasado 28 de febrero, junto con Israel, sin provocación previa. En respuesta, Teherán ejecutó la operación «Verdadera Promesa 4» en defensa de su integridad y soberanía.
Irán: con las amenazas neutralizadas se garantizará tránsito por Ormuz
Por su parte, la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (Cgri) de Irán anunció en esta jornada que el tránsito mediante el estrecho de Ormuz se volverá gradualmente seguro y estable a medida que la situación de seguridad en el golfo Pérsico mejore, «con las amenazas del agresor neutralizadas».
La Armada indicó, a través de su cuenta en la red social X, que había observado un buen nivel de cumplimiento de sus normativas por parte de las compañías navieras y del personal que busca transitar por la referida vía marítima.
Aclaró que Irán permitiría la reanudación del tránsito por esta vía estratégica, responsable de una quinta parte de la demanda mundial de petróleo, ahora que las amenazas de EEUU y de Israel contra Teherán están disminuyendo.