El cacao venezolano es ampliamente reconocido a nivel mundial por su excepcional calidad, sus complejos perfiles de sabor y sus aromas finos. No obstante, mantener este estatus y responder a los desafíos agrícolas del siglo XXI exige el uso de la ciencia y la innovación tecnológica.
En este escenario, el Centro Nacional de Investigación, Desarrollo e Innovación del Cacao se ha consolidado como la institución líder en el mejoramiento genético de este rubro estratégico, implementando la técnica de la polinización dirigida para fortalecer e impulsar la producción nacional.
Bajo los lineamientos del Ministerio para la Ciencia y Tecnología, enfoca sus esfuerzos en preservar la rica diversidad genética del cacao venezolano mientras optimiza sus capacidades productivas.
El mejoramiento genético no busca alterar la esencia ancestral del fruto, sino potenciar sus virtudes naturales frente a amenazas climáticas, plagas y enfermedades comunes que afectan las plantaciones del país.
Este trabajo científico responde a un marco institucional respaldado por políticas de fomento agrícola, orientadas a consolidar la soberanía agroalimentaria y potenciar las exportaciones de un producto con alta demanda global.
El proceso
La polinización del cacao en condiciones naturales depende de pequeños insectos, principalmente del género Forcipomyia.
Sin embargo, este proceso natural suele ser aleatorio y presenta tasas de eficiencia variables. La polinización dirigida es una técnica especializada —fruto de años de investigación y estudios continuos en Venezuela— que consiste en la intervención manual y controlada del personal científico para transferir el polen de flores seleccionadas (progenitores masculinos con características excepcionales) a los estigmas de las flores receptoras (progenitores femeninos).
Los objetivos clave de esta técnica se centran en el aumento del rendimiento, permitiendo generar plantas capaces de producir un mayor número de mazorcas y semillas por hectárea.
Asimismo, se busca desarrollar híbridos con una respuesta inmunológica superior ante enfermedades fúngicas tradicionales como la moniliasis o la escoba de bruja, y obtener variedades mejor preparadas para tolerar periodos prolongados de sequía o cambios drásticos de temperatura.
Expansión
Todo esto se realiza asegurando que los nuevos híbridos mantengan las características organolépticas (sabor y aroma criollo) que distinguen al cacao venezolano en el mercado internacional.
El trabajo del Cenidic no se queda exclusivamente dentro de los laboratorios. El verdadero éxito de este programa radica en su transferencia tecnológica hacia las comunidades productoras.
A través de la Red Científico-Tecnológica del Cacao, el centro distribuye las semillas mejoradas genéticamente a los productores cacaoteros de diversas regiones del país, incluyendo estados clave como Miranda y Sucre. Además del material biológico, el equipo de investigadoras y técnicos brinda un riguroso acompañamiento técnico en campo, capacitando a los agricultores en el manejo de viveros, técnicas de injertación y buenas prácticas agronómicas.
Este enfoque colaborativo democratiza el acceso a la ciencia, permitiendo que tanto pequeños productores locales como escuelas técnicas fortalezcan su economía local y garanticen un suministro constante de materia prima de alta calidad para la industria chocolatera nacional e internacional.
Un pilar fundamental en esta estrategia es el resguardo del banco de germoplasma del país.
El Cenidic no solo trabaja en la creación de nuevas variedades, sino también en la caracterización molecular y morfológica de los cultivares ancestrales, clasificando materiales genéticos únicos como el cacao criollo moderno y los tipos trinitarios locales.
Al mapear genéticamente estas variedades, los científicos pueden identificar con precisión cuáles árboles poseen genes de resistencia natural o perfiles aromáticos sobresalientes.
Esta meticulosa labor de catalogación asegura que el patrimonio biológico de Venezuela permanezca protegido frente a la erosión genética, sirviendo como una biblioteca viva indispensable para alimentar los programas de polinización dirigida y garantizar la pureza del cacao nacional a largo plazo.
Esta participación activa no solo diversifica los roles tradicionales en la agricultura, sino que también genera nuevas fuentes de empleo técnico calificado dentro de las propias comunidades. De esta manera, el Cenidic logra fusionar el rigor de la biotecnología con el saber popular, transformando la ciencia en una herramienta accesible.
Tipos de cacao
- Cacao porcelana (Sur del Lago de Maracaibo). Su mazorca es lisa y sus semillas son completamente blancas, lo que da como resultado un chocolate de sabor delicado y textura cremosa.
- Cacao Guasare (Región Perijá/Zulia). Produce un grano de altísima calidad aromática, aunque sus plantaciones actuales son reducidas y muy protegidas según la producción.

