Morbid Metal no intenta inventar la rueda, pero sí la hace girar a mil revoluciones por minuto. Lanzado en Steam este 8 de abril, el juego se presenta como un híbrido ambicioso que toma la estructura de progresión de Hades, la velocidad de Returnal y el alma técnica de Devil May Cry. El resultado es una experiencia de acción en tercera persona que, a pesar de sus aristas propias de un acceso anticipado, ofrece uno de los sistemas de combate más satisfactorios del año.
El desarrollo de Morbid Metal es un relato de perseverancia que ha captado la atención de la industria por su origen inusual. Lo que hoy vemos en Steam comenzó en 2017 como un proyecto universitario de Felix Schade, quien durante años trabajó en solitario desde su habitación, compartiendo prototipos que se volvieron virales por su pulido técnico. Este éxito orgánico atrajo la mirada de Ubisoft, que decidió apadrinar el proyecto no solo como editor, sino a través de su aceleradora de innovación (Open Innovation Accelerator). Esta alianza permitió a Schade fundar el estudio Screen Juice en Colonia, Alemania, y expandir su equipo a once personas, garantizando los recursos necesarios para transformar un «experimento de salón» en un título AA con estándares de producción elevados, manteniendo siempre la visión independiente y el contacto directo con la comunidad que lo vio nacer.
Narrativa: Sombras en la Simulación
La premisa nos sitúa en un futuro distópico donde la humanidad es un eco del pasado. Encarnamos a una unidad de IA que navega por una simulación en colapso, enfrentándose a máquinas que parecen haber heredado la sed de sangre de sus creadores.
Si bien la historia no es el motor principal —aquí hemos venido a desmantelar robots—, el tono es impecable. La atmósfera cyberpunk oscura se apoya en un Operator sarcástico que nos guía (o se burla de nosotros) a través de las runs. La narrativa fragmentada funciona bien: cada muerte nos devuelve al hub con una nueva pieza del rompecabezas sobre por qué el mundo se fue al traste, manteniendo ese misterio necesario para querer hacer «un intento más».


El Corazón del Juego: Combate y Shapeshifting
Lo que separa a Morbid Metal de otros juegos de acción es su sistema de Shapeshifting en tiempo real. No eliges un personaje para toda la partida; cambias entre ellos con solo pulsar un botón en mitad de un combo.
- Flux, Ekku y Vekta: Cada forma se siente radicalmente distinta. Mientras uno puede especializarse en ataques pesados de área, otro es un prodigio de la velocidad y el rango.
- Sinergia Híbrida: La magia ocurre cuando inicias un combo aéreo con una forma y, en el punto más alto, cambias a otra para rematar con un ataque descendente o un proyectil. Esta mecánica de «relevos» crea una sensación de flujo constante que recuerda a los mejores momentos de PlatinumGames.
- Influencia DMC: El sistema de ranking de estilo está presente. El juego te premia por ser variado, rápido y, sobre todo, por «verte cool». El movimiento, que integra parkour y dodges perfectos, se siente tight y extremadamente responsivo.


Estructura Roguelite: Evolución a través del Metal
Como buen descendiente de Hades, el fracaso es solo el prólogo de la evolución. Al morir, utilizas los recursos obtenidos para desbloquear:
- Protocolos y Rutinas: Upgrades permanentes que modifican tus estadísticas base.
- Builds de Run: Durante cada partida, recolectas mejoras temporales que pueden convertir a tus personajes en máquinas de daño crítico o tanques imparables.
Las partidas son rápidas (15-25 minutos), ideales para sesiones cortas pero intensas, lo que refuerza ese bucle adictivo de «probar una nueva combinación de formas».


Apartado Técnico: Belleza en el Caos
Visualmente, el juego es un espectáculo de partículas y metal pulido. El diseño artístico logra mezclar la frialdad industrial con toques de fantasía de forma magistral.
- Rendimiento: Sorprende lo bien optimizado que está para ser un AA. En Steam Deck, aunque los 60 FPS estables son un desafío en momentos de mucho estrés visual, la experiencia es muy sólida.
- Sonido: La banda sonora de corte heavy/industrial es el complemento perfecto. El estruendo del metal chocando contra el metal, subrayado por sintetizadores agresivos, eleva la adrenalina en cada encuentro con los bosses.
El Factor Early Access: ¿Qué falta pulir?
No todo es perfecto en la simulación. Al ser un lanzamiento temprano, hay puntos que el estudio Screen Juice debe abordar:
Variedad de Contenido: Tras unas cuantas horas, los biomas y los enemigos empiezan a repetirse. Se echa en falta una mayor profundidad en el bestiario.
Equilibrio: Algunas combinaciones de mejoras (builds) están claramente por encima de otras, restando incentivos para experimentar con ciertos protocolos.
Profundidad vs. Accesibilidad: Aunque el combate es espectacular, los puristas de DMC podrían encontrar que el techo de habilidad (skill ceiling) es algo más bajo, ya que el enfoque está más en la reacción y el cambio de formas que en la ejecución de inputs complejos de botones.


Morbid Metal es una de las promesas más brillantes del género de acción en 2026. Ha logrado capturar la esencia del «feeling» de los grandes juegos de acción japoneses y meterla en la licuadora de la rejugabilidad occidental.
¿Deberías comprarlo? Si eres fan de Returnal pero echas de menos una espada, o si amas DMC y buscas algo que puedas jugar en sesiones cortas, los 14 USD que cuesta ahora mismo son una inversión segura. Si buscas una historia profunda de 40 horas, mejor espera a la versión 1.0.
Estas primeras impresiones fueron realizadas en Steam Deck gracias al código cedido por Ubisoft Latinoamérica. Morbid Metal ya está disponible como Acceso Anticipado en PC.