En el amor mostramos nuestra mejor cara. Nadie expone sus pecados o cuenta sus secretos más sórdidos. Nos gusta generar la mejor impresión, quizás porque en el fondo sabemos que a la hora de enamorarnos nos fijamos en quienes parecen tener más virtudes. El amor de pareja se idealiza, sobre todo al principio.
En «El Drama» (2026), actualmente en cartelera a nivel nacional, la pareja que conforman Emma (Zendaya) y Charlie (Robert Pattinson) parece perfecta.
Kristoffer Borgli finge relatar una historia de amor convencional para transformar su película en un ensayo sobre la naturaleza de los vínculos.
Emma y Charlie se van a casar, pero el conocimiento de un hecho del pasado cambia todo. “Contar es casi siempre un regalo” escribió el autor español Javier Marías, en esta película es un regalo inoportuno.
Cuando nos enamoramos ¿de qué lo hacemos? ¿De las virtudes de la otra persona, de sus errores, de quienes son en realidad o de lo que imaginamos? Vincularnos con otros es complejo porque los seres humanos lo somos. Frecuentemente en las relaciones no existe el blanco o el negro, los personajes descubrirán los diferentes matices de gris que las conforman.
El largometraje tiene todo lo que necesita para hacernos pensar: humor, drama, acción, buenas actuaciones. El clima de la película cambia constantemente con total intención y nos permite entender los planteamientos de cada personaje al obligarnos a ver los hechos desde su punto de vista.
Intensa y divertida al mismo tiempo, la película nos brinda una perspectiva realista de lo difícil que puede llegar a ser conocer a alguien verdaderamente y lo fácil que es tener vínculos superficiales.
La película expone cómo la verdad (conocerla y contarla) puede llegar a ser el mayor obstáculo de una pareja feliz cuando se sataniza el error, que precisamente es lo que nos define como seres humanos.
@luisauguetoliendo