Veruska Verdú: “Vine a reconectarme”

Veruska Verdú: “Vine a reconectarme”

Nacida en la Maternidad Concepción Palacios de Caracas bajo el signo de Acuario 33 años atrás, Veruska Verdú puede ser descrita como una fuerza de la naturaleza que lleva el ritmo en la sangre. Criada en Barlovento en el seno de una familia profundamente musical, inició su sendero a los ocho años en el género afrovenezolano antes de consolidar una sólida trayectoria de dos décadas que hoy la trae de regreso a su tierra.

Tras marcar un hito en 2022 como la primera finalista extranjera de La voz Perú y alzarse en 2025 con un premio Grammy americano junto a Tony Succar, la intérprete volvió a casa en su momento de mayor madurez artística. Lo hizo como la invitada para abrir la gira nacional Escenas Tour del icónico dúo Sin Bandera, con show ayer en la terraza del Ccct, una revancha sonora que marca su reencuentro oficial con el público venezolano luego de años de ausencia.

—¿Qué te trae a Venezuela con este proyecto?

El motivo principal es estar en su gira junto a Sin Bandera como cantante invitada. También vengo para hablar un poco del disco que estamos preparando con Motiff a través de la casa disquera Dynamo, una productora creada por Noel Schajris de la cual, afortunadamente, formo parte.

Quiero contarle un poco más a la gente quién es Veruska Verdú, los proyectos en los que he participado en Lima —donde formé parte de una producción ganadora del Grammy con Tony Succar y Mimy Succar (en el disco ‘Alma, corazón y vida’ grabado en el Gran Teatro Nacional)—, y adelantarles algo sobre el homenaje que grabé para la Billo’s Caracas Boys junto al maestro Wilmer Lozano, un material dedicado a nuestra tierra que saldrá muy pronto. Vine a reconectarme con mis raíces, con mi pueblo y a mostrar de dónde soy.

—Es importante resaltar que hablas del Grammy anglo, donde hay mucha más competencia de todo el mundo.

Sí, totalmente, en el proyecto ‘Alma, corazón y vida’. Justamente ahora en agosto vuelvo a participar en un evento muy importante en el Gran Teatro Nacional de Perú, bajo la producción de ‘Sonidos del mundo’, una empresa muy importante allá que trae artistas internacionales. Tengo la bendición de ser una de las artistas invitadas principales para este concierto que tendrá dos fechas: el 23 y 24 de agosto.

También estamos enfocados en mostrar el disco que preparamos con Motiff. Dynamo Producciones está haciendo maravillas conmigo. Motiff es uno de los mejores productores actuales; es un venezolano radicado en Estados Unidos desde hace muchos años, ganador de muchos Grammys, que le ha producido a figuras como Jennifer López, Marc Anthony, Gloria y Emilio Estefan, Chino y Nacho… Que ahora él, Noel y todo el equipo de Dynamo formen parte de mi proyecto es un gran honor.

—Se conoce mucho sobre la música afrovenezolana, pero poco se habla acá sobre cultura afroperuana…

¡Infinitamente bien! Excelente. Tanto así que en mi pueblo me recibieron justamente con ese poema de la señora Victoria Santa Cruz, recitado por una niña espectacular. Ese material lo subiré pronto a mis redes. Victoria Santa Cruz es un referente infinito en la cultura afroperuana porque defendía con orgullo su color y su identidad, buscando crear conciencia en una Latinoamérica donde, al fin y al cabo, todos somos mezclados.

Me conecto profundamente con la cultura afroperuana porque tiene muchísimo que ver con mi cultura afrovenezolana; yo empecé haciendo música afrovenezolana y son ritmos que se parecen muchísimo en los cantos. La música criolla peruana tiene muchos puntos en común con nuestro folklore. He tenido la oportunidad de compartir con grandes de la música peruana como el maestro Tito Manrique, Carlos Mosquera, Mimy y Tony Succar, e incluso conocer a la señora Susana Baca. Además, participé en una producción de temas de la compositora Chabuca Granda, interpretando una canción que ella le dedicó a Venezuela en homenaje a Simón Bolívar, bajo la producción de Susana Roca Rey.

— Ya que mencionas que al principio interpretabas música afrodescendiente, ¿qué cantas ahora?

—Ahora hago música latina, caribeña, salsa y rumba.

— Ahora que participas en esta gira con tu música, ¿cómo se adapta tu propuesta a un show como el de Sin Bandera, que es sumamente romántico?

Es que la salsa también tiene letras perfectas para dedicar. Dentro de mi repertorio tengo el tema ‘Ya me cansé de ti’, que produjimos en Perú, que es una letra muy fuerte y romántica para cuando te sientes agotado de una situación. También incluimos un homenaje humilde a La Dimensión Latina con la canción ‘Te hice mujer a mi manera’, una orquesta que se ha escuchado en mi casa desde que tengo uso de razón. Pasamos de lo romántico a la guaracha con música de Celia Cruz. Es la oportunidad perfecta para reconectar con el público salsero venezolano que tenía años sin escuchar mi propuesta en vivo.

—¿Cuánto tiempo tienes sin presentarte aquí en Venezuela? ¿Cómo ha cambiado tu propuesta musical desde que trabajas con Dynamo en comparación con la Veruska de hace unos años?

Hace casi tres años que no me presentaba oficialmente aquí en el país. Hoy en día siento mucha más madurez musical; estoy clarísima en lo que quiero hacer, hacia dónde llevar mi mensaje y el sonido que busco. No quiero perder mis raíces por nada del mundo, aunque esté trabajando en la China. En este EP que estamos preparando con Dynamo estamos plasmando el ritmo latinoamericano fusionado con toques afrovenezolanos para que tengan una presencia importante.

—Tengo entendido que Dynamo y Noel Schajris tienen una forma muy distinta de percibir la industria musical y de tratar al artista, a diferencia de las grandes disqueras tradicionales. ¿Qué diferencias sientes tú como artista?

Es mi primera experiencia firmada con una casa disquera y lo que siento es una atención increíble de todo el equipo: gerencial, técnico, artístico y de marketing. Hemos venido trabajando el disco de manera muy detallada para sacar un producto pulido, con letras que tengan profundidad y poesía, para que el público se sienta identificado. Noel busca que el mensaje sea bastante honesto, que deje algo positivo y, fundamentalmente, nos impulsa a crecer con fundamento sin perder el norte, permitiéndonos ser dueños de nuestra propia música. Será un EP de cinco temas que iremos lanzando el año que viene, uno tras otro.

—Se valora mucho que apuestes por tus raíces y mantengas tu esencia en lugar de lanzarte directo a lo que comercialmente pide la masa, como el reguetón.

— Yo no lo veo como perderse, sino como enriquecerse. Fíjate en Celia Cruz con ‘La negra tiene tumba’ bajo la producción de Sergio George; ella fusionó su sonido en un momento en que eso era un tabú en los canales de videoclips. Como artista en el 2026, yo también me abro a esas posibilidades de incursionar en otros mundos, aprender cómo trabaja la industria y ver de qué forma puedo aportar. Es crecimiento puro.

—Para la gira con Sin Bandera, ¿vas a presentarte solo en Caracas o vas a otras ciudades? Cuéntame de los detalles del equipo que te acompaña.

En esta oportunidad solo tengo pautado Caracas el domingo 14 de junio en el concierto junto a Sin Bandera. Nací en Caracas —en la Maternidad Concepción Palacios— pero me crié en Barlovento; toda mi familia es barloventeña. Soy del signo Acuario, tengo 33 años y me encantan los retos.

Estar aquí ha sido un desafío tremendo que asumimos como equipo. Viajamos siete personas desde el Perú asumiendo toda la producción de forma independiente. Me acompaña mi director musical y pianista, Mario Pasmiño; mi bajista, Félix Carrillo; mis managers Katiuska y Víctor; y Jean en la ingeniería técnica para luces y pantallas. Nos vinimos con todo porque sentimos que presentarnos en nuestro país es un escenario fundamental para el proyecto de Veruska Verdú.



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