El pueblo colombiano irá este domingo a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en busca del rumbo que tomará el país durante los próximos cuatro años. Los colombianos decidirán entre dos polos opuestos: la izquierda, representada por el senador Iván Cepeda, y la ultraderecha, liderada ahora por el abogado Abelardo de la Espriella.
Este último sorpresivamente fue el vencedor de la primera vuelta, efectuada el 31 de mayo, con 43,78%, por encima del representante del Pacto Histórico, quien terminó con 40,99% y una diferencia entre ambos de unos 670.000 votos, mientras la representante del uribismo, Paloma Valencia, terminó en la tercera posición con 6,93%.
Tan pronto se conocieron estos resultados, el cuestionado expresidente Álvaro Uribe Vélez manifestó su respaldo al abogado penalista, con su Centro Democrático, al igual que el Partido Conservador y el Partido de la U, así como los sectores empresariales, lo cual aparentemente es lógico, pues el abanderado del movimiento Defensores de la Patria pertenece a tal gremio.
Cepeda, por su parte, ha recibido el apoyo para este balotaje del Movimiento Alternativo Indígena y Social, el Movimiento de Autoridades Indígenas de Colombia, el Partido Comunes, la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, así como otras organizaciones indígenas, sociales, de la juventud y académicas.
Para esta oportunidad, las últimas encuestas difundidas la medianoche del sábado pasado dan ventajas al ultraderechista de entre 3 y 8 puntos.
Cercanos
El director de la Asociación Nacional de Colombianos en Venezuela, Juan Carlos Tanus, sobre este punto sostiene que la verdadera encuesta será la de este domingo y que las distancias están mucho más cercanas de lo que apuntan esos sondeos difundidos recientemente.
“Bueno, hay encuestas que le dan (a De la Espriella) unos márgenes de locura. Yo sí creo que va a estar muy cercana, muy pegadita, entre 2,75 y 2,76 por ciento, porque el voto va a aumentar”, explicó.
Partiendo de ello, el también docente estima que “hay suficiente interacción desde la primera vuelta (en la campaña de Cepeda) con elementos suficientes para ganar. Creo que los crecimientos en las regiones, en territorios, han sido favorables”.
En este escenario, Juan Carlos Tanus destaca la necesidad de captar votantes que no apoyaron al progresista en la primera vuelta, por lo cual ha sido importante ir a la caza del centro e incluso de la derecha tradicional, que es “la gran interrogante y hacia donde se movió la campaña del senador con Aída Quilcué (su candidata para la vicepresidencia)”.
Conociéndose el posicionamiento de la uribista Paloma Valencia “a favor del extremo fascismo, hay que revisar lo que hará (Sergio) Fajardo, quien logró 4,26 por ciento y en las redes sociales ha mostrado una posición en contra de Abelardo de la Espriella”.
El también investigador resalta que en la segunda vuelta su país, entre muchas otras cosas, “se juega un gran impulso en las relaciones regionales. No nos estamos jugando solamente el gobierno entre una tendencia y otra, sino también el real proceso de participación en una integración con América Latina, con el Caribe, con los pueblos pobres del mundo”.
Apunta que “nos estamos jugando en términos políticos una marcada tendencia hacia el totalitarismo, el extremismo fascista o, por el contrario, decidir por una tendencia que busca las mejoras en la macroeconomía, en la inversión social, en el comportamiento de la oferta pública del Estado en beneficio de los sectores más necesitados de la población”.
Tanus advierte que “también nos estamos jugando la tranquilidad y la paz entre Colombia y Venezuela, porque De la Espriella ha señalado que cortaría las relaciones entre nuestros dos países. Por todo eso es fundamental ganarle las elecciones a la extrema derecha este domingo”.
De la Espriella apoyado por la injerencia de Trump
Como ya ha ocurrido en otros países, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a incurrir en los actos injerencistas en los asuntos internos de otros países, llamando a votar por el candidato de la ultraderecha colombiana, Abelardo de la Espriella, utilizando sus tonos habitualmente amenazantes.
Por eso, Juan Carlos Tanus alerta que “nos estamos jugando la mayor intromisión de Estados Unidos en una contienda electoral en nuestro país, el complemento de esa injerencia en los procesos de otras naciones como recientemente pasó en Argentina y Honduras. Por eso creo que sin dudas se juega la paz, la armonía y la tranquilidad de América Latina”.
Agrega que “Trump ha señalado que a Colombia le irá mejor con el espía que tienen aquí (De la Espriella tiene nacionalidad estadounidense). Su injerencia es total”.
Tanus insiste en lo de la tercera nacionalidad del ultraderechista (pues también tiene la italiana) “que reúne unos elementos antijurídicos. Eso en EEUU no genera escozor, pero incluso entre los sectores económicamente dominantes en Colombia los alerta, porque podría afectar el libre desenvolvimiento en Colombia en los próximos 4 años por las demandas que pudieran presentarse ante un candidato que juró lealtad a otro país”.


Los esfuerzos de Cepeda por seguir el camino de Petro
El candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, ha enfatizado que pretende continuar el camino trazado por el presidente Gustavo Petro, primer presidente de izquierda en la historia de Colombia.
Durante su cierre de campaña, efectuado el domingo pasado en la localidad de Soledad, muy cerca de Barranquilla, remarcó que durante la gestión del actual mandatario “por primera vez en la historia republicana pusimos en el centro las transformaciones sociales: sacamos a millones de la pobreza, avanzamos en la reforma agraria, dignificamos las pensiones y ampliamos la cobertura educativa y en materia de salud”.
Juan Carlos Tanus, por su parte, asegura que “lo veo crecido en departamentos como el de Cesar, La Guajira, Córdoba. Allí, el crecimiento del liderazgo de Cepeda puede estar por 30 a 32 por ciento, algo que no se tenía en la primera vuelta. Lo veo destacando en sus denuncias contra De la Espriella, como por ejemplo, los 18.000 millones por recibir recursos de la salud pública y también por sus vínculos con el paramilitarismo. También ha enfatizado en las interrogantes jurídico-legales que implican las tres nacionalidades del candidato del fascismo, lo cual levantó la alerta entre exmagistrados que advierten sobre la inviabilidad de elegirlo por eso”.

