La Embajada de Estados Unidos en Bolivia suspendió desde este miércoles y hasta mañana jueves los servicios consulares rutinarios, además de pedir a los ciudadanos estadounidenses evitar viajes por carretera dentro del país sudamericano, en medio de una escalada de bloqueos, protestas y un paro de transporte que paraliza parcialmente a la sede de Gobierno, reseñó la agencia Xinhua.
La medida, anunciada a través de la página oficial de la legación estadounidense, reflejó el deterioro de las condiciones de movilidad y seguridad en varias regiones bolivianas, tras cuatro semanas consecutivas de movilizaciones sindicales y protestas sociales que mantienen cercadas rutas estratégicas del país.
«Los servicios consulares de rutina en la Embajada de EEUU en La Paz, Bolivia, están suspendidos el miércoles 27 de mayo y el jueves 28 de mayo», señaló el comunicado de la representación diplomática, que precisó que solo se atenderán emergencias consulares para ciudadanos estadounidenses.
La representación diplomática advirtió que los bloqueos y manifestaciones interrumpen «el transporte y otros servicios esenciales», mientras que el Gobierno estadounidense tiene «capacidad limitada» para asistir a sus ciudadanos debido a los riesgos de seguridad en las carreteras.
La alerta fue más allá de una simple recomendación de precaución, al pedir de manera expresa evitar viajes terrestres entre ciudades bolivianas y alertar sobre episodios de violencia registrados en algunos puntos de bloqueo.
Aunque el transporte aéreo continúa en operación, la legación estadounidense señaló que el acceso al Aeropuerto Internacional de El Alto es «intermitente», debido a bloqueos ocasionales en las rutas de ingreso, una situación que ha complicado la llegada de pasajeros y el abastecimiento regular de productos hacia La Paz.
Las recomendaciones difundidas por la Embajada incluyen evitar concentraciones públicas, mantener un perfil bajo, monitorear medios locales, portar documentos actualizados y almacenar provisiones básicas de agua, alimentos y combustible ante posibles interrupciones prolongadas.
La decisión diplomática ocurre mientras Bolivia atraviesa uno de los momentos de conflictividad más delicados de los últimos días del Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira, que inició su mandato en noviembre de 2025.
Las protestas, impulsadas en un inicio por reclamos salariales y demandas sectoriales, evolucionaron hacia exigencias políticas directas contra el Gobierno, al estar encabezadas por organizaciones vinculadas a la Central Obrera Boliviana, sindicatos campesinos, sectores indígenas, docentes, mineros y juntas vecinales. Según datos de la estatal Administradora Boliviana de Carreteras, al menos 70 puntos de bloqueo permanentes activos este miércoles en seis de los nueve departamentos del país, en especial en el occidente,donde las protestas mantienen interrumpida la conexión entre ciudades y regiones productivas.
En varias regiones bolivianas, las consecuencias comienzan a sentirse con fuerza en la vida cotidiana, pues las filas de vehículos de varios kilómetros en estaciones de servicio, los mercados con menor oferta de alimentos y las dificultades para acceder a medicamentos, se han convertido en escenas recurrentes en Bolivia.
Este martes 26 de mayo, el país amaneció con al menos 57 puntos de bloqueo instalados en carreteras estratégicas de cinco departamentos.
La ciudadanía exige de manera contundente la renuncia del presidente Rodrigo Paz, mientras la nación padece las consecuencias directas de un desabastecimiento generalizado. La violencia marca el rumbo de las protestas tras confirmarse el fallecimiento de un manifestante durante los enfrentamientos registrados el pasado fin de semana.
Esta pérdida humana se suma a otros cuatro decesos reportados previamente, víctimas que perecieron por la falta de atención médica oportuna ante la imposibilidad de transitar por las rutas cerradas. El Gobierno reconoció estas muertes mientras los sectores sociales mantienen sus medidas de presión a pesar de los constantes llamados al diálogo.
Intensificación de los enfrentamientos en Parotani
La tensión escaló este martes con nuevos choques armados entre efectivos policiales y manifestantes en la localidad de Parotani. Este sector, ubicado en la carretera que vincula a Cochabamba con el occidente del país, funciona como un punto estratégico para el control territorial.
Grupos de movilizados lanzaron explosivos desde las zonas altas hacia el contingente policial, el cual respondió mediante el uso de gases lacrimógenos para despejar la vía.
Los disturbios ocurren pocas horas después de los enfrentamientos reportados la noche del lunes en la misma zona. Los operativos de despeje dejaron al menos cuatro personas detenidas bajo cargos de alteración del orden público. Parotani consolida su posición como el escenario más peligroso del bloqueo indefinido debido a la férrea resistencia que oponen los grupos movilizados para impedir el paso de vehículos.
La Paz permanece como epicentro de la movilización
La ciudad de La Paz continúa como el núcleo principal de la crisis política debido a su relevancia logística y administrativa. Los datos emitidos por la Administradora Boliviana de Carreteras confirman que el departamento paceño concentra al menos 20 puntos de bloqueo, consolidándose como el área con mayor afectación nacional.
La importancia de esta región radica en su función como sede de Gobierno, convirtiéndola en el principal blanco de las organizaciones campesinas y sectores obreros. Las movilizaciones iniciaron a comienzos de mayo bajo la dirección de la Central Obrera Boliviana y grupos afines al expresidente Evo Morales.
A pesar de la parálisis económica y el sufrimiento de la población civil por la falta de suministros, los manifestantes endurecen su postura cada jornada. El Ejecutivo enfrenta un escenario complejo mientras las rutas principales permanecen cerradas y la demanda de renuncia presidencial domina el discurso de las organizaciones movilizadas.